lunes 22 de diciembre de 2008

viaje a los sueños


En los sueños viaja uno de un lugar a otro de la mente, va caminando o en autobús. Cambias de ruta o de dirección. En el trayecto, el semáforo se pone en rojo, me paro, luego en verde, paso. Algunos aparcan, otros inician su viaje.
El sueño puede durar horas, la mente se pierde, ajena al mundo real que le rodea. Imagina y este momento, lo falso se hace verdadero.
Me desplazo lentamente, me alejo de ti. Como el éxodo de Israel en el desierto, en busca de la tierra prometida. Como la odisea de Ulises, en busca del amor, pasando por el Hades para encontrar a Penélope con permiso de Zeus.
Una aventura, que se desliza en una canoa, paleando, siguiendo la corriente del río. Una excursión en la que la mochila contiene nuestra pesada carga pero necesaria para sobrevivir.
Recorremos una vuelta al mundo, una expedición peligrosa. Caminos desconocidos, nos hacemos pasos con los machetes quebramos las hierbas que interrumpen nuestro caminar.
La gravedad es la fuerza con la que la tierra se des plaza girando alrededor del sol. Un crucero por las islas griegas, un paraíso soñado.
Una marcha militar, con las botas puestas. Una travesía de libros que nos enseñan tantas cosas. Lancemos una flecha en este trayecto.
Como el peregrino que desea visitar tierra santa, en busca de la meditación y del conocimiento de Dios, ¿quién sabe?
Corremos apasionadamente hacia el amor. Andamos lentamente observando el paisaje.
Vuelo a la República Dominicana con el riesgo que conlleva, el peligro de un accidente.
Ruedo, me hago rueda, haciendo suave y ligero el peso de tu dolor.
Exploro tus sentimientos, profundizo en tu corazón, lo examino diariamente. Nado con el temor que me produce el movimiento de las olas, trago el agua salada, líquido que mi garganta expulsa pues mi estómago no lo digiere.
Vago de un lado a otro de mi mente, sin saber porque.
Emigro hacia un país extraño, me enamoro de una nativa y ella se convierte en mi pesadilla, el obstáculo hacia el otro mundo, un muro impenetrable.

Photos by Don French